La cédula de habitabilidad es un concepto simple, sin embargo, no siempre sabemos qué es. En este sentido, se trata de un certificado emitido tras la construcción o rehabilitación de un edificio, que certifica que cumple con las condiciones de higiene y seguridad y permite a las personas vivir en él o desarrollar actividades internas. Por lo tanto, se usa tanto para edificios residenciales como para usos industriales o de otro tipo.
Para Arantxa Goenaga, socia y abogada de nuestro despacho en Barcelona, «es necesario tenerla tanto para alquilar como para vender» un inmueble. De ahí a que se puede asumir que es obligatoria para hacer la transmisión o explotación del mismo. Sin embargo, la letrada explica que existe una excepción. En el caso de que la vivienda este en obras o en mal estado «un arquitecto sustituirá la cédula por un documento en el que certifique que se están o se van a hacer obras y que en un plazo determinado se obtendrá dicha cédula».
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