
El derecho concursal sigue arrastrando un importante estigma para las empresas, pese a haberse consolidado como una herramienta clave para gestionar situaciones de insolvencia. En este artículo de Jorge Fernández se analiza cómo la normativa actual, especialmente el TRLC, ofrece distintas vías no solo para reestructurar empresas, sino también para proteger la posición del empresario.
A lo largo del análisis se explican las diferentes situaciones que pueden darse: desde escenarios en los que la empresa logra continuar mediante planes de reestructuración o convenios, hasta supuestos en los que, aun no salvándose la compañía, el empresario puede evitar responsabilidades si ha actuado de forma diligente. El artículo pone el foco en la importancia de la anticipación, la gestión activa y el asesoramiento jurídico como elementos clave para minimizar riesgos.
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